«Vivimos en una sociedad materialista. Todo el mundo coincide en la importancia del dinero y ese aspecto influye en las adicciones»

«Intervención con perspectiva de género en juego de azar» es el título con el que Ana Estévez participará en el Congreso del Fecyljar el próximo mes de octubre en Valladolid.

Profesora Titular de la Facultad de Ciencias de la Salud de la Universidad de Deusto. Directora del Máster en Psicología General Sanitaria y responsable de la línea de investigación Apego, entre otros muchos cargos, será un placer escuchar de nuevo a esta profesional que ya ha estado a nuestro lado en anteriores Congresos de nuestra entidad.

Su ponencia versa sobre la «Intervención con perspectiva de género en juego de azar». ¿Nos puede avanzar alguna pautas de la misma?

Esta ponencia profundiza en los aspectos diferenciales que tenemos las personas, en muchas ocasiones cuando hacemos intervención o programas de prevención da la sensación de que las personas adictas son iguales, independientemente de la edad, sexo o género que tengan. Pero los datos y los resultados indican lo contrario. Por ejemplo, la mujer adicta al juego comienza a jugar a partir de los 35 -40 años y el lapso de tiempo que tiene desde que empieza a jugar hasta que desarrolla una problemática de juego es mucho menor, sin embargo, en el caso de los hombres empiezan antes de los 18 años y el tipo de juego es muy diferente. Ellos buscan juegos más estratégicos y las mujeres relativos con el azar.

Simplemente por esa tipología de juego, la intervención tendría que ser diferente por la edad y las motivaciones por las que unos juegan y otros no lo hacen. Un chico adolescente lo hace por impulso, búsqueda de sensaciones y la mujer lo hace como manera de librarse de una emoción negativa, de un momento más depresivo, un estado más de ansiedad, etc… por eso es muy importante tener en cuenta este aspecto diferencial.

¿En qué momento social nos encontramos ahora cuando hablamos de adicciones?

Es un momento social en el que nos afectan muchos retos. Primero porque las tipologías de juego se han ampliado muchísimo. Si antes teníamos a muchas personas enganchadas a las máquinas tragaperras, que son un tipo de máquinas que han generado muchísima adicción, ahora tenemos muchísimos tipos de juego en función de edades , de gusto, como que la tipología de juego es mayor. También es muy importante la aparición de un universo online. Ahora ya no podemos hablar de nuevas tecnologías porque las tecnologías están insertadas en nuestra vida y forman parte de nuestra manera de consumir, de pensar, relacionarnos, vivir, etc… con lo cual esto hace que el juego esté mucho más accesible. 24 horas disponible y, además, otro aspecto muy importante es que no hay límite: desde cualquier lugar. Antes un bar se cerraba a una determinada hora y tenías que ir a un lugar específico de juego. Ahora cualquier persona en cualquier lugar simplemente con conexión a Internet.

También es muy importante los momento sociales: con crisis o más incertidumbre, la perspectiva de no tener muy claro qué va a pasar, del futuro, eso hace también que la gente piense más en el corto plazo, aquí y ahora, sin pensar en las consecuencias que tiene, y en el gratificación inmediata. Ésto es muy importante en los jóvenes y adolescentes, que en esa búsqueda de lo momentáneo.

Y sin duda, otro aspecto fundamental es el materialismo. Vivimos en una sociedad en la que problablemente haya pocas certezas en otras cosas, otros valores, pero un valor que trasciende es la importancia que le damso al dinero. Todos hemos quedado de acuerdo, en alguna manera, en cualquiera de los países del mundo, que el dinero tiene un valor.

¿Cuáles son las diferencias entre un chico adicto y una chica?

Como comentana anteriormente, los chicos se decantan más por juegos de estrategia y las chicas juegos de azar. Todo ello viene influenciado por las motivaciones. En las mujeres es la búsqueda para aliviar esas emociones negativas, y en el caso de los hombres esa búsqueda de sensaciones, impulsividad, hacerlo en grupo.

También en las mujeres, la pérdida económica es inferior a la de los hombres. Esto también podría explicarse por el hecho de las que mujeres tengan menos poder adquisitivo que los hombres. Es un elemento a tener en cuenta.

Además, la asociación con el juego de los hombres es más comórdida con consumos otras adicciones, en el caso de la mujer no es tan habitual. Se da en algunas ocasiones, pero no es tan habitual, y por ejemplo, los hombres tienen mucha más posibilidad de recibir ayuda cuando tienen un problema de adicción por parte de sus familias, y en el caso de las mujeres no tanta. Sigue habiendo un estigma social muy grave, muy importante en la mujer adicta que sin duda podría afectar a la búsqueda de tratamiento, y ésto es fundamental.

«De alguna manera hay que normalizarlo, no esconderlo porque va en contra del cuidado y de la visibilización de esta problemática»

Ana Estévez

Ese estigma, vergüenza, culpa… por haber hecho algo que no se espera. Parece que de un chico la expectativa es que puede tener un problema de adicción y no en el caso de las chicas. Cuando esto sucede la reprobación social es mucho mayor y eso afecta muchísimo más en el tratamiento y la prevención.

Finalmente, también es importante los lugares de juego. Las mujeres jugadores en muchas veces eligen lugares de juego mucho más seguros por la problemática.

Con su gran experiencia, ¿hacia dónde cree que evoluciona la sociedad y los jóvenes son conscientes del cuidado de su salud mental, aunque ahora se hable con mayor naturalidad?

En los últimos años se ha observado un aumento de la prevalencia de chicas jóvenes que están empezando a probar el juego y, como consecuencia, a poder desarrollar problemática de juego. Ésto es especialmente importante porque lo hemos visto con otras conductas adictivas, como con el tabaco o el alcohol, y lo que vemos es que de alguna manera esas chicas para intentar parecerse a los chicos, entendiendo que eso es lo que tiene valor, y hemos visto que en algunas casos, las chicas jóvenes empiezan a jugar porque sus parejas juegan y debajo de la conducta de juego de su pareja se esconde su adicción.

Lo que sí que quiero es agradecer a los medios de comunicación a la visibilidad de esta problemática que en muchas ocasiones sigue estando estigmatizada y vergonzante. Se trata de una enfermedad mental y que el juego está regulado dentro de los manuales de diagnóstico, dentro de las adicciones comportamentales en la misma categoría que otras adicciones y que lo importante, sin duda, en este caso es buscar ayuda, que hay centros y de alguna manera hay que normalizarlo, no esconderlo porque va en contra del cuidado y de la visibilización de esta problemática.

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